Configuración de Servidores
Instalamos, configuramos y endurecemos servidores Linux y Windows físicos o virtualizados, listos para correr tus aplicaciones con rendimiento, estabilidad y seguridad desde el primer día.
Un servidor bien configurado es la diferencia entre horas de debugging cuando algo falla y logs claros que apuntan directo al problema. Configuración estándar significa nombres consistentes, parámetros optimizados, seguridad endurecida, monitoreo activo y documentación que cualquier miembro del equipo técnico puede leer y entender.
¿Qué incluye?
- Instalación de Linux (Ubuntu, Debian, RHEL, Rocky) y Windows Server con hardening inicial.
- Configuración de servicios web (Apache, Nginx), bases de datos y correo.
- Virtualización con VMware ESXi, Proxmox, Hyper-V o KVM según caso.
- Configuración versionada como código (Ansible, Terraform) para reproducibilidad.
- Alta disponibilidad con clusters activo/pasivo o load balancers cuando aplica.
- Documentación técnica, diagramas y runbooks de operación.
Ideal para
Empresas que van a desplegar una aplicación propia y necesitan el servidor listo y endurecido, proyectos de migración donde hay que preparar el nuevo ambiente antes del cutover, organizaciones que quieren salir de hosting compartido a infraestructura dedicada, y equipos que prefieren que un especialista monte la base para después operarla ellos con tranquilidad.
Cómo trabajamos
Levantamos los requisitos técnicos (qué aplicación corre, qué conexiones necesita, qué volumen de tráfico se espera) y dimensionamos el servidor. Instalamos el sistema operativo según benchmarks CIS, configuramos los servicios con parámetros optimizados para el workload, y versionamos toda la configuración en un repositorio. Entregamos con pruebas de carga, documentación completa y capacitación al equipo que va a operar.
Preguntas frecuentes
¿Servidor físico, virtual o en la nube?
Físico: máximo rendimiento y control, pero inflexible. Virtual en tu propia infraestructura (ESXi, Proxmox): buen balance si ya tenés hardware. Cloud (AWS EC2, GCP, Azure): elasticidad y sin CAPEX inicial, ideal para cargas variables. Lo evaluamos según tu caso, presupuesto y necesidades de disponibilidad. Muchas veces la respuesta es híbrido.
¿Ubuntu, Debian, RHEL o Rocky Linux?
Para servidores de producción en PYMES, Ubuntu LTS es el más común por balance entre modernidad y soporte. Debian para estabilidad máxima. RHEL/Rocky cuando hay requisitos empresariales o integración con productos Red Hat. La diferencia real en operación diaria es mínima — elegimos según afinidad de tu equipo y soporte necesario.
¿La configuración queda documentada para mi equipo?
Sí. Además de la documentación en texto (parámetros, rutas, servicios, contraseñas en gestor de secretos), entregamos la configuración versionada en Git con playbooks Ansible o scripts. Si mañana hay que recrear el servidor, es reproducible en minutos. Tu equipo puede leer, modificar y mantener la configuración sin depender de nosotros.